Re:Re: Verano 2012: Descubriendo la zona

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sebastianico
Participante

Hola Xalao. Me encanta tu relato porque confirma una vez más que si lo que uno desea realmente es bajar su niveles inflamación producidos por el síndrome metabólico (triglicéridos altos hipercolesterolemia e hiperinsulinemia como también hipertensión y obesidad) lo único que funciona es alimentarse según las pautas de alimentación de La Zona. La pérdida de grasa será una consecuencia de esta bajada.
Seguramente tus niveles de triglicéridos y HDL fueran buenos pero el LDL alto indicaba que algo no iba bien y seguramente la pasta y el arroz junto con el excaso consumo de verduras provocaba un nivel de inflamación silenciosa alto. Seguramente si no hubieras practicado tanto deporte tus niveles de HDL y TG tampoco serían los adecuados.
Por supuesto que muchas de las enfermedades crónicas tienen un cariz genético y esto no lo podemos cambiar, pero gracias a la Zona podemos hacer que estos genes no se manifiesten, es decir que permanezcan aletargados y adormecidos.
Yo después de perder muchos kilos de grasa todavía me queda algo en la zona abdominal pero a este nivel es muy dificil de eliminar sin mucho ejercicio pero corro el riesgo que el remedio sea peor que la enfermedad ya que un exceso de éste provocarían en mi cuerpo un nivel de estrés que podría sacarme de la Zona.
Como bien dices la Zona no tiene menús rígidos, sino todo lo contrario, podemos adaptar los alimentos o comidas que más nos gustan y con pequeñas variaciones hacerlos zoneros.
Un saludo.

@xalao wrote:

Hola a [email protected]

Me decido ya a presentarme porque llevo rondando por aquí ya unas semanas y me apetecía mucho empezar a participar. Tengo 37 años y aunque mi trabajo es la informática, mis aficiones son el deporte y la nutrición. Empecé con 20 años en el triatlón, pero desde hace unos años trato de evitar un nivel deportivo tan exigente, mirando al espejo y no al cronómetro. Para ello empecé con el gimnasio, dieta de culturista y los deportes aeróbicos a media intensidad. Pese a mantener una buena forma, la grasa abdominal ha sido una constante estos años, lo cual me ha supuesto una gran frustración. Si bajaba de peso para definir, mi aspecto era horrible, demacrado. Si subía, la grasa abdominal aumentaba conmigo y mis músculos. Mediante una dietista profesional conseguí bajar bastante grasa sin variar mucho el peso cambiando alguna cosa de mi dieta, pero me estanqué.

La afición a la nutrición viene porque a pesar de mi vida sana y mi alimentación supuestamente óptima, los valores de colesterol eran altos, nunca bajaban de 240 de colesterol total (llegaba incluso a los 300 en ocasiones). HDL bueno, triglicéridos perfectos, pero LDL siempre por encima del límite. Ni la dieta sin grasas, ni los productos comerciales ni los distintos hierbajos que probé consiguieron bajar del todo estos niveles, de componente genético según me decía el médico. Pese a que el cardiólogo me ha convencido de que no existe riesgo en absoluto en ese nivel de LDL y que me acompañará el resto de mi vida aunque me vuelva vegetariano, no me quería rendir del todo y seguir probando cosas. De hecho me queda por probar el arroz de levadura roja (red yeast rice, por si alguien quiere echar un ojo), que al parecer reduce el nivel de LDL según varios cardiólogos de EEUU. Pero este es otro tema.

Una de las dietas que me propusieron hacer en la tienda en la cual me gastaba absurdamente el dinero hace un par de años (batidos de proteínas, l-carnitinas, quemadores de grasa… etc.) fue “la de la zona”, que al parecer consistía en algo sobre unos bloques. No presté mucha atención pero la hice durante unos meses. No conseguí gran cosa físicamente y recuerdo que me hinchaba a fruta y verdura (una de las cosas que restringen los culturistas es la fructosa, no lo entendía mucho pero bueno…) pero mi sorpresa llegó en los análisis. Los valores de LDL eran normales 😯 . No entendía que es lo que había pasado, y el caso es que al tiempo pasé a otra dieta, y luego a otra, y luego a la dietista. Pero me quedé con la copla.

Hace unos meses vi el libro verde de la zona en una estantería y me lo leí, así que decidí probar. Simplemente tenía que adaptar mi dieta a la zona, lo demás ya lo tenía. Para 1,82 y 85 kilos que pesaba, 16 bloques que tenía que organizar si contaba que mi semana se compone de 3 días de una hora de gimnasio y dos días de ejercicio aeróbico (nadar o correr). Después descubrí este foro, así que con vuestra ayuda y el libro rehice la dieta. Los cambios que más me chocaron fueron los relativos al arroz y la pasta, algo que precisamente me esforzaba en introducir diariamente. Pero entendía las razones. Mis miedos, el cansancio y el perder excesivo peso y/o músculo.

El caso es que en dos meses he adelgazado 4 kilos, he bajado 6 cm de contorno de cintura y, lo mejor, es que no noto que la masa muscular se haya reducido. No todo es perfecto: Me salto la dieta (me parece importante hacerlo en 2-3 comidas de la semana, hay que darse alegrías de vez en cuando), tomo 2-3 cafés a diario (he reducido el azúcar eso sí, para que no cuente) y no he dejado del todo el pan. El omega-3 es necesario pero no me lo puedo permitir de momento. Pero parece que funciona y el cansancio es el mismo que con la dieta anterior, el normal si trabajas, haces deporte y sufres emociones. Yo creo que vamos bien. Me he leído “La inflamación silenciosa” y he actualizado las cantidades de ciertos alimentos, además de reforzar conocimientos.

En un mes me haré analítica. Veremos a ver qué pasa. Os cuento.

Tengo algunas dudas pero las posteo en otro hilo, simplemente quería soltar este rollo a los que les gusta un poco este mundillo y entienden la nutrición como se debe, como un estilo de vida. Nos gusta oir este tipo de testimonios…

Saludos!!